miércoles, 29 de octubre de 2008

Frases De la Solidaridad

“La solidaridad no es un sentimiento superficial, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, el bien de todos y cada uno para que todos seamos realmente responsables de todos”

Juan Pablo II

“La solidaridad es la ternura de los pueblos”

Gioconda Belli

“Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el arte de vivir juntos, como hermanos”

Martin Luther King

“Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos”

Apuleyo

“Hemos venido a este mundo como hermanos; caminemos, pues, dándonos la mano y uno delante de otro”

William Shakespeare

“Hay que unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”


No Te Opongas A La Solidaridad Porque...


Oponerse a la solidaridad es oponerse a la naturaleza social del hombre, y equivale a afirmar que uno es autosuficiente, que no necesita de otros, que los otros no le merecen, que no le debe nada a nadie. No escuchar el llamado a la solidaridad es una acción que desvirtúa al ser humano para convertirlo en un ser solitario, egoísta; fuera de la realidad; lejano de los otros hombres, duro de corazón: profuso para exigir, pobre para ofrecer. Querer olvidar la solidaridad y observar con los brazos cruzados las necesidades de los que nos rodean es un síntoma de un profundo egoísmo, una irreparable ceguera o una asombrosa ingratitud.


El ser humano es un ser social: necesita de otros y los otros necesitan de él. Con esto, ¿quién puede negar la necesidad inmediata de la solidaridad verdadera en todos los hombres? Ya sean jurídicos, ya sean filosóficos, ya sean morales los argumentos que se esgriman a favor de ella, cualquier hombre que acepte a la justicia como la constante y perpetua disposición de dar a cada quien lo que por derecho le corresponde sabrá, por lo mismo, observar en la solidaridad una verdadera exigencia de la justicia misma y un llamado urgente de caridad universal.

La Verdadera Solidaridad


La solidaridad, se enriquece y alcanza su plenitud cuando se le adhiere la virtud de la caridad, cuando se realiza por amor, cuando se convierte en entrega. El verdadero amor al prójimo, la verdadera caridad y entrega, se manifiestan en eso: en dar la propia vida. No sólo bienes materiales, sino la vida entera. Desde este punto de vista, uno de los mayores ejemplos de solidaridad y entrega en nuestros tiempos tal vez lo encontremos en la Madre Teresa de Calcuta, quien no conoció límite alguno para esa entrega personal a los necesitados.


La solidaridad se practica sin distinción de credo, sexo, raza, nacionalidad o afiliación política. La finalidad sólo puede ser el ser humano necesitado. Comprendemos que para que haya solidaridad se requieren dos personas: una necesitada y otra solidaria. Pero el solo dar, o ayudar, no es lo más difícil. La parte difícil comienza cuando se nos presenta el dilema de ayudar sin recibir nada a cambio; de ayudar aunque nadie se entere, ni aún la persona a la que ayudamos. Esto es: ser solidarios por una verdadera convicción de igualdad y de justicia. Es difícil ser caritativos, solidarios, entregados, y ser, al mismo tiempo, totalmente desinteresados.


Lo que debe empujar a un hombre a ser verdaderamente solidario no es, en ningún momento, el hecho de que con eso se vaya a conseguir algún beneficio personal, sino la verdad de que esa otra persona es precisamente eso: persona. La convicción de igualdad y la virtud de la caridad son las que deben impulsar un acto solidario. Es por eso la solidaridad debe ser verdadera, tangible, cierta. Debe ser activa, perseverante, constante. No es posible confundirla con un vago sentimiento de malestar ante la desgracia de los demás. La solidaridad es el compromiso del hombre y de la mujer, es un servicio a aquellos cuyas vidas y destinos están ligados estrechamente entre sí. La solidaridad es entrega y, por tanto, diametralmente opuesta al deseo egoísta, que impide el verdadero desarrollo.

Concepto De Solidaridad y Su Origen

La solidaridad es uno de los principios básicos de la concepción cristiana de la organización social y política, y constituye el fin y el motivo primario del valor de la organización social. Su importancia es radical para el buen desarrollo de una doctrina social sana, y es de singular interés para el estudio del hombre en sociedad y de la sociedad misma.

Junto con los de autoridad, personalidad, subsidiaridad y bien común, la solidaridad es uno de los principios de la filosofía social. Se entiende por regla general que, sin estos cinco principios, la sociedad no funciona bien ni se encamina hacia su verdadero fin.

Es importante saber que la palabra solidaridad proviene del sustantivo latín soliditas, que expresa la realidad homogénea de algo físicamente entero, unido, compacto, cuyas partes integrantes son de igual naturaleza.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Nuestro Compromiso

¡Hola! visitante, somos estudiantes del Colegio Centroamerica del sagrado corazón de Jesús(CCA) y en la clase de Formación cristiana se nos ha asignado la tarea de la creación de un blog ético que hable acerca de un valor humano y nosotros hemos escogido el valor de la solidaridad.

El grupo que desarrollará los artículos de la solidaridad, presentes en este blog, está conformado por los alumnos: Jean Carlos Argüello, Jimmy Orozco y Christopher Arteaga, quienes pertenecemos al colectivo de 4to año de secundaria.

Nuestro compromiso u objetivo para con usted el visitante, es informarle y darle diferentes puntos de vista sobre el valor de la solidaridad y cómo dicho valor al igual que otros se ha relativizado en el tiempo; esto se hace con la intención de poder interactuar con usted y se sienta motivado a escribir su opinión en nuestros artículos, así como recomendaciones o críticas constructivas para hacer de nuestro blog de la solidaridad, una pauta para crecer más en actitudes de persona y reflejarlo para/con los demás.